entre aciertos, desaciertos y retos en la regulación financiera

El organismo que regula el mercado de valores en Estados Unidos (SEC) puso la mira en dos plataformas de criptomonedas en un nuevo revés para el sector. El 5 de junio, presentó una demanda contra Binance y su líder, Changpeng Zhao, por presuntos delitos que abarcan desde operar una bolsa de valores sin autorización hasta malversar el dinero de los clientes. Al día siguiente, también imputó a Coinbase por incumplir las reglas de valores. ¿Acaso las criptomonedas son demasiado inestables para el criterio de la SEC?

La SEC, el regulador financiero de EEUU, demandó a Binance, el mayor intercambio de criptomonedas, por operar sin permiso una bolsa de valores. Estos son activos que dan derecho a una parte de una empresa o un proyecto. La SEC supuestamente quiere proteger a los inversores y evitar el fraude con normas estrictas. Binance puede enfrentarse a una multa enorme o a un veto en EEUU. Pero Binance y Coinbase, otro intercambio acusado, niegan las violaciones y se defenderán en el Tribunal. Quizás la SEC solo busca intimidar al sector o quizás tiene razón. Lo mejor es estar al tanto y ser cauteloso.

La SEC ha demandado a Coinbase, la plataforma de criptomonedas que debutó en bolsa en 2021, por ofrecer servicios financieros sin estar autorizado y sin respetar las normas que protegen a los inversores. Esto ha causado que sus acciones se hundan un 20% en un día, perjudicando a muchos accionistas. ¿Qué ocurre con el sector de las criptomonedas? ¿Es un ámbito lleno de anomalías y peligros? ¿O es la SEC la que no comprende esta nueva modalidad de dinero y quiere limitar su desarrollo?

¿Qué es la SEC según la SEC?

Según su página web, la Comisión de Valores e Intercambio (SEC, por sus siglas en inglés) es un organismo independiente que regula y supervisa el mercado de valores de Estados Unidos, donde se negocian acciones, bonos y otros títulos financieros.

La misión de la SEC es proteger a los inversionistas y mantener la integridad de los mercados. Para ello, obliga a las empresas que ofrecen valores a divulgar al público toda la información financiera relevante, para que los inversionistas puedan tomar decisiones informadas y no caigan en engaños o manipulaciones.

También, la SEC vigila a otros actores clave del mercado, como las bolsas de valores, los corredores, los consejeros de inversiones, los fondos mutuos y los consorcios controladores de empresas de servicio público. La SEC verifica que todos ellos respeten las leyes y normas aplicables, y que no abusen de su posición o incurran en fraudes.

La SEC tiene además la facultad para hacer cumplir las leyes y reglamentos, e inicia acciones civiles contra las personas y empresas que los infringen. Así, la SEC trata de evitar y castigar las conductas ilícitas que puedan dañar a los inversionistas y al mercado.

La SEC nació para defender a los inversionistas de los tramposos y los estafadores bursátiles. Desde entonces, la SEC dice que cuida a los inversionistas y que vela por la integridad de los mercados. Claro, eso es lo que dice la SEC.

Su función es proteger a los inversores y garantizar la integridad de los mercados. Pero no siempre cumple bien su tarea. A menudo, se equivoca, y que se le escapen los malos es algo habitual. Veamos algunos ejemplos emblemáticos.

El caso Enron: En 2001, la SEC descubrió que Enron, una empresa energética, había mentido sobre sus ganancias y sus pérdidas. Enron usaba unas empresas fantasma para hacer trampa con las cuentas. La SEC denunció a Enron y a sus auditores por fraude contable y bursátil. Enron se fue a la quiebra y varios ejecutivos fueron a la cárcel. Bien por la SEC.

El caso Madoff: En 2008, la SEC desenmascaró al mayor estafador de la historia, Bernard Madoff. Madoff era un gestor de fondos que prometía altos rendimientos a sus clientes, pero en realidad les robaba el dinero. Madoff usaba un esquema Ponzi para engañar a miles de inversionistas. La SEC acusó a Madoff y a sus cómplices de fraude bursátil y lavado de dinero. Madoff recibió una condena de 150 años de prisión. Bien por la SEC.

El caso Tesla: En 2018, la SEC demandó a Elon Musk, el fundador y CEO de Tesla, una empresa automotriz. Musk había publicado en Twitter que quería sacar a Tesla del mercado bursátil. Musk mintió sobre el precio y el financiamiento de la operación. La SEC acusó a Musk de violar las normas sobre divulgación de información relevante para los inversionistas. Musk tuvo que pagar una multa millonaria y dejar su cargo como presidente del consejo de administración. También bien por la SEC. Como ves, la SEC hace un “buen” trabajo… cuando se entera de lo que pasa.

¿Qué pasa cuando la SEC se mete con las criptomonedas? Pues que se arma la de San Quintín. Y es que muchos en el mercado cripto han interpretado las demandas a Binance y Coinbase como un ataque deliberado a la industria. Y muchos se han unido en rechazo.

En parte porque esta industria tiene un fuerte sentimiento antiestatal, que defiende la libertad, la descentralización y la privacidad frente al control, la centralización y la vigilancia. Y, en parte, porque la SEC no inspira confianza por sus errores del pasado.

Sin embargo, la mayoría de los errores de la SEC no han sido sus sesgos o sus ataques. En realidad, han sido sus errores de omisión. La inacción más que la acción. Los críticos le acusan de ser demasiado laxa con las grandes corporaciones, de tener conflictos de interés con las empresas que regula, de carecer de recursos y personal cualificado para hacer frente a la complejidad del mercado y de no adaptarse a los cambios tecnológicos y regulatorios. Por todo ello, muchos se preguntan si la SEC es realmente capaz de cumplir con su misión o si necesita una profunda reforma para recuperar su prestigio y eficiencia.

¿Y la demanda a Binance y Coinbase? Pues que no hay que alarmarse. En este mundo se presume inocente hasta que se demuestre lo contrario. La SEC puede decir misa, pero el Tribunal tiene la última palabra. Binance y Coinbase no se van a quedar de brazos cruzados y van a luchar por sus derechos. Quizás la SEC solo quiere meter miedo y poner orden en el lío de las criptomonedas. O quizás Binance y Coinbase han metido la pata y tendrán que apechugar. Sea como sea, lo más conveniente es estar atento y actuar con sensatez.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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Las inversiones en criptoactivos no están reguladas. Es posible que no sean apropiados para inversores minoristas y que se pierda el monto total invertido. Los servicios o productos ofrecidos no están dirigidos ni son accesibles a inversores en España.